Es el mismo guion imperial del barco Maine y del Golfo de Tonkin: fabricar un conflicto para imponer intereses ajenos a nuestra regiĂłn.
Venezuela actúa con firmeza y responsabilidad: en nuestro territorio se está desmantelando una célula criminal financiada por la CIA vinculada a esta operación encubierta. Esperamos que Trinidad y Tobago haga lo propio y no permita que su territorio sea usado para maniobras que amenazan la paz del Caribe.
Respetamos al pueblo de Trinidad y Tobago y confiamos en su conciencia para impedir que su paĂs sea arrastrado a una operaciĂłn sucia de guerra.
Venezuela no caerá en provocaciones, pero nadie se confunda: defenderemos nuestra soberanĂa sin titubeos. La Primera Ministra Kamla Persad-Bissessar debe asumir su responsabilidad ante el Caribe y ante la historia: o se pone del lado de la paz o se hunde en la agenda de la CIA.