Los Gobiernos de España y de Brasil condenan en los términos más
enérgicos el secuestro de dos de sus ciudadanos en aguas internacionales
por parte del Gobierno de Israel.
Ambos se encontraban a bordo de embarcaciones de la flotilla Sumud,
interceptadas por fuerzas israelíes en aguas internacionales, y no fueron
liberados cuando se produjo la aprehensión de dichas naves ni tras el
posterior desembarco de los pasajeros y tripulantes en la isla de Creta.
Esta acción flagrantemente ilegal de las autoridades israelíes fuera de su
jurisdicción constituye un atropello al Derecho Internacional, susceptible de
ser invocado ante tribunales internacionales, y puede constituir un delito
en nuestras respectivas jurisdicciones nacionales.
Los Gobiernos de España y Brasil exigen al Gobierno de Israel el retorno
inmediato de sus ciudadanos con plenas garantías de seguridad, y que se
facilite el acceso consular inmediato para su asistencia y protección